Entrevista a la colegiada Mª Carmen Díaz Toledo en IM Farmacias: “ El sistema de farmacias no sólo ha resistido la embestida, si no que se ha hecho indispensable”

 

Mª del Carmen quería ser farmacéutica desde muy pequeña. “Creo que mi andadura en botica comienza incluso mucho antes de ser licenciada en farmacia. Yo diría que siempre he estado hipnotizada por el olor a farmacia, me gustaba ayudar a mi madre cuando tenía vacaciones en el colegio”.

 

Con gran vocación y gran preparación, Mª del Carmen vive con gran pasión su profesión.

“Sin ninguna duda el mostrador de la farmacia es mi lugar preferido y mi mayor satisfacción tanto a nivel personal como profesional. El imán que siempre ha tenido la oficina de farmacia para mí es el contacto con el paciente”.

 

 Los farmacéuticos son el personal sanitario más accesible para la población, “para mí esto da un gran sentido de responsabilidad a mi día a día y al de mi equipo”.

 

Su farmacia de herencia familiar no fue su primer trabajo. “Mi trayectoria profesional pasa por haberme dedicado varios años a la consultoría científica en Londres. Un mundo muy exigente que me tatuó la importancia de la evidencia científica como sustento indispensable de toda teoría, aplicable al consejo farmacéutico en el día a día de la farmacia comunitaria”.

 

Actualmente desempeña su actividad profesional en la oficina de farmacia, y está especializada en gestión y dermofarmacia. “Soy una persona muy optimista y no me asustan los cambios, me gusta ver en ellos retos y posibilidades de seguir creciendo”, asegura Mª del Carmen, y continúa: “En pocos años hemos pasado de los albarelos a las SPD (sistemas de dosificación personalizada), y de la rebotica a internet, lo cual puede generar cierto desconcierto”.

 

Un entorno lleno de oportunidades. “Para mí hay cuatro palabras que definen la evolución de la farmacia: tradición, gestión, servicio y digitalización”

 

. Y es que la farmacia tiene futuro. “No es cuestión de modas o tendencias, se trata de salud. La salud es el pilar donde se apoya nuestra existencia. Y eso ha quedado patente en los tiempos de pandemia cuando vemos que todo se tambalea, pero el sistema de farmacias no sólo resiste la embestida, sino que se hace indispensable”.

 

De acuerdo, pero ¿cómo ser rentable a largo plazo? “El sustento de las farmacias es el medicamento, y en ningún caso debemos banalizar nuestro buque insignia a pesar de otros servicios”, advierte, y concluye: “Pensar en los servicios de la oficina de farmacia no es algo futurista, es más bien el presente. Un servicio especializado dentro de la oficina de farmacia no supone más que elevar a su máximo exponente el valor y la precisión del consejo farmacéutico en una categoría determinada”.

 

 Pero estos servicios deben ser remunerados pues conllevan mucha formación, mucha responsabilidad y mucha dedicación. “La remuneración es la forma más natural de poner en valor la especialización”. Para ello es esencial la formación, que “no debe ser exclusiva del titular, sino que éste tiene la responsabilidad de poner en bandeja y hacer fácil, atractiva y asequible la formación para su equipo”.

 

Un futuro lleno de oportunidades para crecer. “Sueño con una farmacia motivadora, que ponga a prueba nuestro ingenio, nuestro rigor, profesionalidad y vocación de servicio, esto es, adaptarnos a los cambios sin perder nuestra esencia”.

 

Entrevista tomada de IM Farmacias: https://www.imfarmacias.es/revista/106/30/

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR